lunes, 26 de noviembre de 2007

CARTA DE UNA MADRE

Miro tu rostro: ¿Me pregunto en qué fallé? ¿Qué hice mal? No lo sé, realmente, no lo sé. Te di todo mi amor, un amor tan grande, ese amor que quizás sólo una madre puede dar. Fue acaso ese el error, amarte tanto, hasta cegarme y no darme cuenta de aquellos tentáculos que empezaban a encerrarte. Maldita droga, veneno mortal, que arruinas tantas vidas, sin siquiera importarte nada. Claro que puede importarte si tú no eres más que una sustancia, y las sustancias no sienten. Pero olvidaba, que quienes te elaboran, quienes te plantan, quienes te cosechan, y sobre todo aquellos que viven de ti (narcotraficantes), revendedores, en fin todos aquellos, no saben el daño que hacen, y no les interesa, su meta es otra, el dinero (asquerosa la forma en que lo ganan).

¡Este sufrimiento, me consume, me hiere, me indigna, me desespera! No sé cómo contener este sentimiento que brotó en mí a raíz de ver como te destruyes. ¿Cómo pudo este vicio ganarte la partida? ¿Cómo pudo esta porquería, apartarte de mí? ¿Cómo pudo tu nuevo mundo, alejarte de nosotros?

Interrogaciones, tan sólo preguntas, transitan por mi mente, no se detienen. No hay respuesta, oigo a alguien decir fueron las amistades, eso fue. Falsedad, que farsa tan grande, acaso apuntaron a tu sien un gatillo, forzándote a consumir sustancias en contra de tu voluntad. Grito NO, NO, NO, eso no es; ha sido él, su debilidad, el creer que eso lo hace mejor, el creer que puede olvidar. ERROR, que error más grande las cosas no se dejan de lado, no se suprimen, lo que nos daño queda, pero hay que aprender a existir con ello. No se puede vivir recurriendo a cosas que sólo nos perjudican, que sólo nos alejan de quienes nos aman.

Quizás, esto es tan solo un alarido de desesperación, para que otros no vivan, esta situación. Para que no la sufran, para que la prevean, pero acaso uno se puede dar cuenta: ¿Así como así? A veces cuando vemos lo que sucede nos damos cuenta que no hay solución. Aunque después en mi mente escucho una voz que me dice: SI HAY SALIDA, todo tiene solución MIENTRAS HAY VIDA...

...Queda la esperanza, de que despierte y vea que no fue más que una pesadilla. Pero eso no ocurrirá, pero queda la esperanza de que DIOS, el DIOS que sea, te haga ver esa luz que yo no pude hacerte ver, y que tú resurjas, y seas el hermoso bebé que se engendro en mi vientre.
Te amaré siempre hijo mío.

© JENNIFER FOX

No hay comentarios:

Publicar un comentario