Ya estamos en diciembre pronto será navidad, los días pasan volando y un año más se va. Me pregunto que hará la gente aparte de salir presurosamente por las calles a buscar regalos para sus seres queridos y algunos con menos suerte no podrán siquiera comprar nada ya que la situación económica de muchos no se los permite, aunque muchos se endeudaran para hacer feliz a alguno.
Acaso la navidad no es momento para reflexionar y ver que la vida es demasiado bella y que muchas veces no nos damos siquiera cuenta, por encontrarnos demasiado ocupados tratando de conseguir tener más para simplemente pagar cuentas que aparecen a diario. Y hay que pagarlas porque de lo contrario nos cortan la luz, el teléfono, el agua, y hasta perdemos el crédito que hemos ganado durante años de arduo trabajo. Todo por una celebración que ha cambiado tanto.
Una fiesta donde nació el niño Jesús y que a todos debería llenarnos de orgullo, nació para que existiéramos nosotros para que viviéramos nosotros y para que nos diéramos cuenta que alguien murió por nosotros. Es una época donde es lindo estar con la familia demostrar AMOR, y sobre todo estar en PAZ, cosa tan difícil en estas épocas donde la gente anda toda alborotada por lo que sea.
Donde existen enfermedades como el stress que no deja que dejemos de preocuparnos, donde todo el tiempo estamos enfermando en lugar de dar gracias a DIOS por los maravillosos seres que tenemos al lado. Vivimos en un mundo que tenemos que cuidar y no es solo cuidar al mundo es cuidarnos a nosotros mismos para poder lograr ser seres humanos con mejores valores, moral, ética. En fin ser seres humanos pero de verdad no aparentarlo.
Creo que llego el momento de reflexionar y pensar claramente que metas queremos realizar el año que viene, y sobre todo pensar en nosotros al igual que pensar en la gente que para nosotros es importante, hay que dar un poquito más de nosotros mismos para hacer de este mundo uno mejor.
Por ello nunca es tarde aprovechemos estas fiestas para dar amor a los que están cerca, demostrar cuanto queremos a los que no están a nuestro lado y sobre todo hacer que la gente comprenda que no siempre podemos estar ahí, aunque nuestro corazón esta con ellos. Yo este año pasare las fiestas con mi esposo e hija, me hubiera gustado también estar con mis padres y mi hijo pero no todo se puede; ellos están a mas de 5000 kilómetros de distancia y mis hermanos también están lejos así que quizás algún día volvamos a poder sentarnos todos juntos y pasar una hermosa navidad en familia donde debe reinar la paz para así celebrar la venida de Jesús mientras que eso no se logre será muy difícil el estar juntos.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
VIVIR
Cuantas veces andamos por la vida pensando que la estamos realmente viviendo a plenitud. Creemos que hemos hecho todo bien, que todo debe irnos de maravilla, y nos damos cuenta que nada es como queremos. Que a pesar de que hemos triunfado en cuanto a algunas metas, siempre nos andamos exigiendo aún más, queremos ser mejores e insuperables. La vida se nos vuelve una carrera hacia el éxito sin medir las consecuencias, sin siquiera muchas veces importarnos si dejamos heridos en el camino.
Al querer sobresalir muchas veces olvidamos a nuestras familias, a nuestros seres queridos, a quienes de alguna u otra forma nos necesitan. Luego pasan los años y cuando sentimos que ellos ya no son los mismos con nosotros nos preguntamos: ¿EL PORQUE? Es irónico si ignoramos tantos años, si nos despreocupamos, si nunca preguntamos que estaba sucediendo o si quizás actuamos de forma indiferente hacia el problema de algún ser querido que podemos esperar.
La preocupación constante por tener más sin darnos cuenta que cada día teníamos menos, que el dinero y la cuenta bancaria podían crecer pero los afectos se estaban perdiendo. Que los ceros crecían y crecían imparablemente pensando en un futuro mejor, pero donde estaban las palabras de amor, la caricia de un padre cuando esta se necesitaba, donde estaba el aliento, el abrazo, el decir acá estoy. En algún hogar pero no en este.
Lo más triste es que quienes amaban en el hogar se cansaron de amar y ver como la gente se compra y se vende. Como el dinero es capaz de cambiar a la gente, y la avaricia es tan grande que no importa quien pierde. Que el ser feliz con alguien bueno al lado que realmente lo quiere a uno por lo que es, y esta con uno en las buenas y en las malas no es suficiente para algunos otros que tienen tu misma sangre, pero que son tan diferentes o indiferentes.
Es increíble pensar los valores que uno puede adquirir cuando otros que tuvieron todas las mismas oportunidades que tu, no valoran más que el poder al dinero al tener y al que les den. Cuantas cosas están perdiendo en sus vidas por el simple hecho de haberse vuelto egoístas, por el simple hecho de no poder valorar la felicidad como tal en el rostro de un hijo, por querer imponer sus ideas y sus terquedades, cuanto se están pediendo en lugar de vivir la vida con una felicidad plena con gente que los AMA por lo que son y no por lo que tienen.
La vida es muy extraña y el dinero poderoso, pero para mi hay algo que es más importante que el dinero y es poder mirarme al espejo y sonreír y decir gracias DIOS por haberme permitido vivir cada día y de cada día aprender que hay algo bueno que hacer, que brindar que dar, y hay muchas cosas que uno tiene que aprender a perdonar, olvidar y entender para poder vivir y tratar de ser feliz.
Jennifer
Al querer sobresalir muchas veces olvidamos a nuestras familias, a nuestros seres queridos, a quienes de alguna u otra forma nos necesitan. Luego pasan los años y cuando sentimos que ellos ya no son los mismos con nosotros nos preguntamos: ¿EL PORQUE? Es irónico si ignoramos tantos años, si nos despreocupamos, si nunca preguntamos que estaba sucediendo o si quizás actuamos de forma indiferente hacia el problema de algún ser querido que podemos esperar.
La preocupación constante por tener más sin darnos cuenta que cada día teníamos menos, que el dinero y la cuenta bancaria podían crecer pero los afectos se estaban perdiendo. Que los ceros crecían y crecían imparablemente pensando en un futuro mejor, pero donde estaban las palabras de amor, la caricia de un padre cuando esta se necesitaba, donde estaba el aliento, el abrazo, el decir acá estoy. En algún hogar pero no en este.
Lo más triste es que quienes amaban en el hogar se cansaron de amar y ver como la gente se compra y se vende. Como el dinero es capaz de cambiar a la gente, y la avaricia es tan grande que no importa quien pierde. Que el ser feliz con alguien bueno al lado que realmente lo quiere a uno por lo que es, y esta con uno en las buenas y en las malas no es suficiente para algunos otros que tienen tu misma sangre, pero que son tan diferentes o indiferentes.
Es increíble pensar los valores que uno puede adquirir cuando otros que tuvieron todas las mismas oportunidades que tu, no valoran más que el poder al dinero al tener y al que les den. Cuantas cosas están perdiendo en sus vidas por el simple hecho de haberse vuelto egoístas, por el simple hecho de no poder valorar la felicidad como tal en el rostro de un hijo, por querer imponer sus ideas y sus terquedades, cuanto se están pediendo en lugar de vivir la vida con una felicidad plena con gente que los AMA por lo que son y no por lo que tienen.
La vida es muy extraña y el dinero poderoso, pero para mi hay algo que es más importante que el dinero y es poder mirarme al espejo y sonreír y decir gracias DIOS por haberme permitido vivir cada día y de cada día aprender que hay algo bueno que hacer, que brindar que dar, y hay muchas cosas que uno tiene que aprender a perdonar, olvidar y entender para poder vivir y tratar de ser feliz.
Jennifer
lunes, 26 de noviembre de 2007
CARTA DE UNA MADRE
Miro tu rostro: ¿Me pregunto en qué fallé? ¿Qué hice mal? No lo sé, realmente, no lo sé. Te di todo mi amor, un amor tan grande, ese amor que quizás sólo una madre puede dar. Fue acaso ese el error, amarte tanto, hasta cegarme y no darme cuenta de aquellos tentáculos que empezaban a encerrarte. Maldita droga, veneno mortal, que arruinas tantas vidas, sin siquiera importarte nada. Claro que puede importarte si tú no eres más que una sustancia, y las sustancias no sienten. Pero olvidaba, que quienes te elaboran, quienes te plantan, quienes te cosechan, y sobre todo aquellos que viven de ti (narcotraficantes), revendedores, en fin todos aquellos, no saben el daño que hacen, y no les interesa, su meta es otra, el dinero (asquerosa la forma en que lo ganan).
¡Este sufrimiento, me consume, me hiere, me indigna, me desespera! No sé cómo contener este sentimiento que brotó en mí a raíz de ver como te destruyes. ¿Cómo pudo este vicio ganarte la partida? ¿Cómo pudo esta porquería, apartarte de mí? ¿Cómo pudo tu nuevo mundo, alejarte de nosotros?
Interrogaciones, tan sólo preguntas, transitan por mi mente, no se detienen. No hay respuesta, oigo a alguien decir fueron las amistades, eso fue. Falsedad, que farsa tan grande, acaso apuntaron a tu sien un gatillo, forzándote a consumir sustancias en contra de tu voluntad. Grito NO, NO, NO, eso no es; ha sido él, su debilidad, el creer que eso lo hace mejor, el creer que puede olvidar. ERROR, que error más grande las cosas no se dejan de lado, no se suprimen, lo que nos daño queda, pero hay que aprender a existir con ello. No se puede vivir recurriendo a cosas que sólo nos perjudican, que sólo nos alejan de quienes nos aman.
Quizás, esto es tan solo un alarido de desesperación, para que otros no vivan, esta situación. Para que no la sufran, para que la prevean, pero acaso uno se puede dar cuenta: ¿Así como así? A veces cuando vemos lo que sucede nos damos cuenta que no hay solución. Aunque después en mi mente escucho una voz que me dice: SI HAY SALIDA, todo tiene solución MIENTRAS HAY VIDA...
...Queda la esperanza, de que despierte y vea que no fue más que una pesadilla. Pero eso no ocurrirá, pero queda la esperanza de que DIOS, el DIOS que sea, te haga ver esa luz que yo no pude hacerte ver, y que tú resurjas, y seas el hermoso bebé que se engendro en mi vientre.
Te amaré siempre hijo mío.
© JENNIFER FOX
¡Este sufrimiento, me consume, me hiere, me indigna, me desespera! No sé cómo contener este sentimiento que brotó en mí a raíz de ver como te destruyes. ¿Cómo pudo este vicio ganarte la partida? ¿Cómo pudo esta porquería, apartarte de mí? ¿Cómo pudo tu nuevo mundo, alejarte de nosotros?
Interrogaciones, tan sólo preguntas, transitan por mi mente, no se detienen. No hay respuesta, oigo a alguien decir fueron las amistades, eso fue. Falsedad, que farsa tan grande, acaso apuntaron a tu sien un gatillo, forzándote a consumir sustancias en contra de tu voluntad. Grito NO, NO, NO, eso no es; ha sido él, su debilidad, el creer que eso lo hace mejor, el creer que puede olvidar. ERROR, que error más grande las cosas no se dejan de lado, no se suprimen, lo que nos daño queda, pero hay que aprender a existir con ello. No se puede vivir recurriendo a cosas que sólo nos perjudican, que sólo nos alejan de quienes nos aman.
Quizás, esto es tan solo un alarido de desesperación, para que otros no vivan, esta situación. Para que no la sufran, para que la prevean, pero acaso uno se puede dar cuenta: ¿Así como así? A veces cuando vemos lo que sucede nos damos cuenta que no hay solución. Aunque después en mi mente escucho una voz que me dice: SI HAY SALIDA, todo tiene solución MIENTRAS HAY VIDA...
...Queda la esperanza, de que despierte y vea que no fue más que una pesadilla. Pero eso no ocurrirá, pero queda la esperanza de que DIOS, el DIOS que sea, te haga ver esa luz que yo no pude hacerte ver, y que tú resurjas, y seas el hermoso bebé que se engendro en mi vientre.
Te amaré siempre hijo mío.
© JENNIFER FOX
NANA MI ADORADA NANA

sábado 7 de octubre de 2006
Han pasado ocho meses
Desde que nos dejaste
¿Cómo poder olvidarte? Si siempre fuiste ese ser
lleno de vida que nos
Llenó de amor, caricias , de ternura.
Como olvidarte, si te llevo en mi corazón cada día
que pasa
Como olvidarte si fuiste uno de los mejores regalos que
DIOS me dio
Como olvidarte mi ADORADA NANA,
MI ADORADA ABUELITA
Cuánto daría por tenerte a mi lado, y sentir tus manos
acariciando mi rostro.
Cuánto daría por tan sólo poder mirarme en tus ojos
Y sentir tus manos temblando sobre las mías al hacerme
una caricia
Pero eso no será, ya no estás acá, cuánto te extraño
Sé que desde algún lugar me cuidas pero no es lo mismo.
Tú con tan sólo mirarme sabías si algo andaba mal,
Tú estabas ahí para consolarme y ya no estás
Me siento tan sola, me haces falta
A ratos siento que el mundo se me cae,
que no tengo fuerzas
Que decaigo, que por más que trato, no puedo más.
Pero luego me detengo y pienso, tengo que seguir,
Tú lo hubieras hecho,
Yo no puedo detenerme, tengo que vivir,
Tengo dos hermosos tesoros: tus bisnietos
Esos dos pequeños luceros que son la luz de mi vida.
¡Ay Nana si yo tan sólo pudiera contarte!
Como han cambiado ambos,
Si yo tan sólo pudiera decirte que tu bisnieta
Está hermosa, se parece mucho a tí, cada día mas,
Cuando levanta la ceja tal como lo hacías tu,
Y tu bisnieto ahí anda por el mundo
Y yo con el corazón en la mano.
Nana desde aquel rincón del cielo donde estás
Sé que me miras y me ves llorar
Sé que te da tristeza verme así
Pero ya pasara, todo pasa NANA ADORADA.
Tuve una suerte que casi nadie tiene
Llegar a los cuarenta y uno
Y tenerte a mi lado
Cincuenta años nos separaban
¿Pero acaso fueron muchos?
No, no los fueron
El amor que nos tuvimos
Y que perdurará por siempre
Fue el amor más puroEl amor de la sangre
El amor maravilloso de una Madre.
Todos te extrañamos
Quién no te va a extrañar?
Cómo nos hacías reír Tus cuentos
¿Quién se los contará a mis nietos?
Si yo ni los recuerdo en su totalidad
Cuántas veces pienso como no los escribí
Cómo no los grabé
Te extraño mi viejita
Te extraño tanto y ya no estás.
Te extrañan mis hijos,
Te extraña mi madre
¿Cómo no extrañarte? si fuiste
Lo más hermoso que conocí.
Te amaré siempre
Hasta la eternidad
Quisiera decirte tanto
Pero tú todo lo sabes
Que las palabras sobran ahora
Porque mi amor por ti será eterno.
Sólo quiero decirte gracias
Mi hermosa Nana
Por haber siempre estado ahí,
Gracias mi adorable Nana,
Por siempre haber estado ahí
Y gracias porque a pesar de que te fuiste
Un 4 de febrero siempre te recordaré
Por tus hermosas enseñanzas,
por tu gran corazón.
Por el simple hecho de haber sido mi NANA.
© Jennifer Fox
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

